En un giro inesperado, el personal de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) en Tinogasta ha sido desconectado del sistema interno del organismo, dejando a la comunidad con interrogantes sobre el futuro de sus servicios. Con una reducción del 90% en la atención al público, los residentes locales, incluidos aquellos con turnos previamente programados, se encontraron con puertas cerradas y sin explicaciones claras.
Mientras los empleados de ANSES luchan por proporcionar respuestas a los ciudadanos que llegan en busca de asistencia, la indignación crece entre los vecinos, quienes ven esta medida como un duro golpe del gobierno nacional.
